lunes, 12 de enero de 2015

Empezar a querer a alguien como decisión.

Yo empecé a deshacerme de todas las dudas cuando en uno de nuestros momentos cerraste los ojos y sonreíste. Lo hiciste durante un rato y yo te vi. Te observé y yo sonreí contigo. 
Fue ahí cuando te pregunté la razón de tu gran sonrisa y solo me dijiste que era porque estabas feliz. 

Decidí preocuparme por el día a día para así dejar de lado el futuro y esas proyecciones que no son tan necesarias. 

Solo sé que te quiero conmigo ahorita, abrazados y olvidándonos de todo.

Está bien.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Palomita

Ha pasado un buen tiempo desde que cedí.
Desde que decidí darme una oportunidad para querer, para tratar bonito, para abrazarte con ternura cada vez que me lo permites.

¿Sabes? tontamente sigo dudando a pesar de que me demuestras y das lo mejor de ti.
Absurda manera de quererte pero no creerte.

La verdad es que sigo sin dormir bien, sigo sin descansar. Tal vez sea por la ansiedad de tu mensaje mañanero acompañado de una sonrisa que no logro ver, pero siento, vaya que la siento.

Estoy poniendo de mi parte para darte lo mejor de mi, para aprender, para que te sientas seguro de mi y conmigo. No quiero que dudes.

Y, sin embargo, yo sigo dudando.
Dudo porque no creo que todo esto sea tan real y tan bueno.
Nunca pensé que ya estaba por entrar en esta cosa llamada relación.
Poco pensé que fueras tú quien me descubriría y ayudaría a que me descubra.

Se siente bacán, pero ¿Con qué carajos me quito este miedo?

Doy mil vueltas a la idea de dejarte ir. Sí. A veces se me quitan las ganas de seguir intentando.
Pero no quiero, esta vez no quiero huir.
Esta vez quiero arriesgarme y darme la oportunidad de compartir lo mejor y peor de mi.
Estoy contigo, con una versión que me atrae de ti. Con un hombre que está madurando pero que juega como niño. Con un barbón que me hace querer experimentar.

Ya no sé.

Quiero quedarme contigo pero siempre me persigue el "no sé".

Ni quiero pensar en el amor de mi vida, ni de los que vendrán.
Estoy llevando esto al día a día, para no ilusionarme y no esperar nada de ti.
Pero terriblemente caí, ante ti y contigo.

Yo sé que haría si esto acaba hoy, y no me gusta. No me gusta porque sé que mi vida seguiría igual porque no me permito que entres más allá de mis reales sentimientos.
Soy consciente que esto del amor implica dolor y sufrimiento, pero no quiero, por eso te pongo las barreras innecesarias que no me permiten respirar tranquila.

Te quiero conmigo de las maneras más raras y cursis del mundo, pero te quiero.

Aprendí que esto de querer sale natural,
contigo sale natural cualquier gesto.

Estoy bien y quiero estarlo, pero contigo.
Ya no quiero pensar en lo que viene ni en lo que fue. Tengo que aceptar que eres mi presente, que eres así solo conmigo y que me estoy esforzando.

Que estamos bien y que siempre (sin querer pensar en la eternidad) te diré que me gusta verte sonreír.

Tres besos y un fuerte abrazo, palomita.

domingo, 28 de septiembre de 2014

¿Quién lo diría?
Estoy sonriendo tontamente porque mi yo real se halla en tus ojos.

Hoy me puse a pensar en el recorrido hasta lo que es el ahora, hoy me puse a pensar en cómo comenzó todo. Fue todo tan lento, tan nosotros, tan especial. No sé.
Me está costando aceptar la posibilidad del "nosotros".
Si antes tenía dudas, hoy, por el momento se desvanecieron, pero estoy segura que mañana a primera hora aparecerán para mortificarme la existencia. Porque todo lo manejo así, pero no es que no te quiera, conmigo.
Odio hablar por teléfono, pero contigo, contigo puedo.
Carajo me jodí.

¿Cómo se dio todo?
Estoy sonriendo.

viernes, 8 de agosto de 2014

Me dan ganas de escribir sobre ti.

Te demoras, asumo y quiero alejarme.
Es tan fácil pensar en huir para esperar lo mejor, lo correcto... pero, ¿quién dijo que tú no lo eres para mi?
Vaya que me estoy esforzando para mantenerme concentrada, para estar de pie, para no pensar en nadie más e incluso ignorar.

Me cuestas, me llenas de ansias. 



jueves, 7 de agosto de 2014

Oye, no me gusta estar así.



Oye, pero oye bien cada palabra que quiero decirte. No intentes pensar en otras cosas cuando me dirijo a ti que me cuesta hablarte, me cuesta pronunciar cada palabra que elegí para ti.

Sé que prestas atención, pero no sé si estás entendiendo.
Mi mensaje, debo admitir, no es el más claro. Cometo errores que generan dudas, que te hacen pensar ideas totalmente distintas, que los gestos con los que crees que lo digo son los más exagerados.

Yo pensé que caminando despacio todo iba a estar en calma, para mi.
También pensé que eras de ese tipo desinteresado, arrogante.
Y aún pienso que cada respuesta tuya me alegra.

Sonrisas por siempre para ti.

martes, 29 de julio de 2014

Se animó



Sacó un pie, no estaba segura de arriesgarse. 

Asomó su cabeza para ver el panorama, parecía seguro. 

Estaba tan asustada, hace muchas primaveras dejó de sentir esas mariposas dentro de ella, hace ya mucho que los suspiros no tenían efecto.


Aprendí que con el tiempo, todo se hace más difícil, que todo depende de uno, de nadie más.
Entonces, llegas a los veinte años, segura de tu independencia, fuerte y decidida... Pero de pronto te das cuenta que no es cierto. Que vas cojeando desde hace algún tiempo de esos sentimientos a los que espantas con indiferencia y palabras cortantes.

Entonces, después de una larga espera decidió ir.
Seguía insegura, trataba de solo mirar el suelo.
Sus manos arreglaban su cabello, sus pies andaban indecisos.
Caminó hasta el punto de encuentro y levantó la mirada.

Encuentras a varias personas que en verdad te interesan, pero poco a poco, te vas dando cuenta que es lo que en verdad quieres para ti. Hasta llegas a considerar que te pones muy exigente y hasta no piensas en situaciones realistas. Solo sigues soñando.
Pero siempre estuvo alguien, ese alguien a quien ignorabas, pero del que sabías cada cierto tiempo. Ese alguien que te impactó cuando lo conociste, que te hizo reír, que te robó un beso.

Se encontró con él, el de la eterna mirada desafiante.
Ella sonrió y se acercó, sintió su perfume, sonrió aún más
y cayó.
Estaba feliz, feliz porque se animó.

domingo, 27 de julio de 2014

Experiencias propias

Hace mucho que no escribía.

Me encuentro nuevamente tranquila, como si la vida después de un escupitajo me limpió.
Las cosas van bien, no me puedo quejar.
Soy dueña de mi rutina, de las palabras que digo, de los gestos que me delatan, de la música que hago tan mía, de las pequeñas decisiones y de lo que siento.
De pronto quería llegar a esto, a esta línea sin variaciones, a las segundas oportunidades, al reencuentro espiritual verdadero o.. ciego.
Hace tiempo dejó de ser importante gustarte, ni siquiera aparentar importancia, a pasar desapercibida en tu mundo, pero sin embargo, caí frente a ti y aparecí con ganas de dejarte una huella, con ganas de que sea prioridad, en alguna vida parecida a la tuya.
Fue así, como alguien que empieza a vivir se da la oportunidad de seguir conociendo sin formalizar.
Definitivamente me da miedo todo, comenzando por esta inseguridad que apareció después de varios reconocimientos a los que se le llaman liderazgo. Apareció esta ansiedad de querer ser solo yo pero mejor.
No sé como iré en esta ruta, pero definitivamente, seguiré tal cual.
Quiero seguir creyendo que estoy bien así, sin compañía.
Que no es lo más importante para mi, ahora.
Que sonrío mucho y no es por algún pretendiente.
Que amo mi independencia, pero... pero a veces me gustaría que alguien coja de mi mano y me la caliente.
Que alguien me anime con un abrazo fuerte.
Que el amor me conozca y entre en mi, como nunca antes.
Que este momento me respete y vaya más allá de lo que todos parecen desear.

No me quiero apurar pero tal vez decidí darme la oportunidad de conocer e intentar.
Voy por el camino de los veinte años de experiencias, experiencias propias.